Maricela Cruz González es Coach Transformacional de Vida y Duelo, certificada por Karen Hoyos International y avalada por la Universidad de San Ignacio de Miami. Cuenta con certificaciones en crecimiento personal, transformación del ser y Programación Neurolingüística (PNL). Posee constancia en Tanatología y diversos diplomas en talleres de duelo, además de ser Conferencista Internacional certificada por Aider Global.
Su pasión por servir nació a partir de su propia historia. En uno de los momentos más desafiantes de su vida —la llegada y trascendencia de su tercera hija—, Maricela sintió que no podría con el reto que estaba por enfrentar. Fue entonces cuando decidió buscar ayuda y se adentró en el mundo del crecimiento personal, donde descubrió herramientas que transformaron su vida.
Tiempo después, encontró en el coaching y la PNL el camino para sanar su interior, reconstruirse y expandir su propósito: acompañar a otros a liberarse de sus miedos, sanar sus emociones y reconectarse con su verdadera esencia, para vivir con propósito, amor y plenitud.
Ha sido reconocida en diversas ocasiones como instructora del Reto 12 Semanas de PNL, creada por Leonardo Luján, y ha obtenido Múltiples certificaciones internacionales con Karen Hoyos, entre ellas: Coach Express, Dios Sabe Vender, El Círculo del Poder y Escribe tu libro en 12 semanas.
Autora del libro “Lupita, un ángel de amor”, escrito junto a su esposo y entrenador Abimael Amilpas Toledano, Maricela se encuentra en proceso de lanzamiento de su segunda obra: “El dolor, mi gran maestro”, un testimonio profundo que invita a transformar el sufrimiento en amor, aprendizaje y crecimiento.
A través de su trabajo, ofrece coaching individual, coaching grupal, seminarios, talleres y programas grabados, integrando herramientas prácticas, emocionales y espirituales que promueven una transformación profunda.
Lo que distingue a Maricela es su autenticidad y coherencia: no solo enseña lo que aprendió, sino que vive lo que comparte. Desde su esencia amorosa, espiritual y transformadora, dedica su vida a recordar a otros que todo dolor puede ser el inicio de una nueva versión de sí mismos, y que la verdadera libertad comienza cuando sanamos desde el alma.